¿No os habéis preguntado nunca qué tan ciertos son esos mitos que aceptamos como verdaderos? Pues hoy discutiré sobre algunos de ellos:
- Si me voy a la azotea de un rascacielos y tiro una moneda a un peatón desde lo alto... ¿podría matarlo? La respuesta, aunque a algunos no les parezca real, es que no. ¿La razón? Pues simple y llanamente por la forma aerodinámica que tienen éstas, ya que de ello depende el coeficiente de rozamiento viscoso que ejerce el aire sobre la moneda, y puesto que al lanzarla no caería estrepitosamente tipo bala, sino que, "flotaría" como lo hacen las hojas de los árboles al caer, no llegan con la suficiente fuerza como para matar a una persona.
- Ésta es una frase clásica que decimos mucho:"Me muero de risa" Pero... ¿Realmente uno se puede morir de risa? Pues si, y su nombre es hilaridad fatal, el primer caso conocido fue el de un filósofo griego llamado Crisipo de Soli, y el último el de un físico danés llamado Ole Bentzen, en 1989. Murió de risa viendo una película y su pulso pasode unas 250 pulsaciones a 500 por minuto, lo que le provocó un ataque cardiaco. La película era "Un pez llamado Wanda".
- ¿En una nave espacial hay gravedad cero? La respuesta a este interrogante es que no, ya que realmente lo que pasa es que las naves (y satélites...) se encuentran en caída libre permanente debido a la velocidad tangencial con respecto a la tierra que llevan estos objetos.
- A este mito se le ha sacado mucho partido en alguna que otra película: ¿Los peces tienen sólo unos segundos de memoria? NO, este mito nace de una leyenda que dice que los peces dorados tienen sólo tres segundos de memoria, pero sin embargo hay 125 tipos distintos de peces dorados y no hay estudios sobre todos. El profesor nipón Yoichi Oda, de la universidad de Osaka, lleva años estudiando la memoria de estos peces, y ha demostrado, entre otras cosas, que recuerdan los sitios a los que tienen que volver para comer.
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